El día de ayer fuí a la meditación con hadas, a la cual tenía 3 semanas de no ir. Decidí ir porque esta vez sería una meditación especial, 12 de diciembre, el día que se le celebra a la virgen de Guadalupe y por encontrar un momento de paz y equilibrio. Para ser honesto no soy un fiel cristiano, pero esta vez me di la oportunidad de experimentar y crear una conexión entre este ser y yo.
Figuras de la virgen se colocaron en el centro del salón, también de hadas, alrededor de éstas flores color blancas. La meditación comenzó, primero tuvimos contacto con las hadas, hicimos lo que normalmente hacemos, hacer peticiones. Enseguida, la guía mencionó que la virgen entraría a la habitación. Al momento en que ella termino la frase un resplandor dorado surgió del lado derecho de donde me encontraba acostado. Un halo color dorado inundó la habitación, mi reacción fue de asombro.
Continuo la meditación, llego el momento en que de nuestro pecho, donde se encuentra nuestro corazón espiritual, sacaríamos un tesoro. De repente mi pecho se abrió y de éste salió una perla enorme color dorada que iluminaba el cuarto. Este tesoro fue un regalo que hicimos hacia la virgen. Nada más importaba, no existía el miedo, la desconfianza, la tristeza, la paz y la felicidad estuvieron dentro de mí. Al terminar la meditación, compartí mi experiencia, y solo se mencionó que este regalo tiene una conexión estrecha conmigo. Soy una perla, una perla para los demás. Llegué a mi casa, un sentimiento de calma me poseía. Traté de investigar sobre la visualización sin ningún resultado.
Despierto el día de hoy, al entrar a facebook mi amigo Sergio anexa a mi muro una canción de
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